En octubre de 2020, el Banco Central Europeo (BCE) mostró, por primera vez, su intención de estudiar la viabilidad de un euro digital para la UE. La Comisión Europea y el BCE se unieron para estudiar los posibles problemas que podrían surgir de esta propuesta. Así, en 2021 se inició la fase de investigación de mercados que concluirá en octubre de este año para continuar con el plan de implementación.
Este nuevo formato del euro tendría la condición de moneda de curso legal, siendo obligatoria su aceptación como método de pago en la UE, la cual también sería accesible a través de monederos virtuales y serviría para realizar todo tipo de transacciones. Si bien, como remarca el BCE, este euro digital servirá para complementar el dinero en efectivo, en ningún caso para reemplazarlo.
Así mismo, el euro digital se podría convertir a efectivo, no devengaría intereses y podría ser usado como depósito de valor. Se trata de un ambicioso proyecto que se alargará hasta 2026, según los cálculos iniciales. El pasado 28 de junio de 2023, la Comisión Europea aprobó la Propuesta de Reglamento sobre el Euro Digital, dentro del paquete de la moneda única: una serie de nuevas propuestas para crear un marco para un euro digital y, a la vez, apoyar el uso del efectivo.
Con esta propuesta, la Comisión ha dibujado el marco legal de este nuevo formato digital del euro. La propuesta prevé que los ciudadanos de la UE puedan usar los servicios de Euro Digital básicos de forma gratuita, ofreciendo además a los intermediarios privados incentivos económicos adecuados para distribuir el euro digital de la misma manera que otros medios digitales, evitando así comisiones excesivas para los comercios.
Además, la legislación propuesta promueve la existencia de un alto nivel de privacidad y de protección de datos de los usuarios, al tiempo que se minimizan los riesgos de blanqueo de capitales y de financiación del terrorismo. Del mismo modo, permitiría efectuar pagos offline en euros digitales con niveles de privacidad similares a los del efectivo.
«La propuesta legislativa es fundamental para asegurar que el euro digital aporta valor a las personas, al llevar al ámbito digital las características apreciadas del efectivo», afirmó Fabio Panetta, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, que preside el Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre un euro digital. «El BCE también valora positivamente la propuesta de la Comisión relativa al curso legal del efectivo en euros, con el fin de velar por que los billetes sigan siendo fácilmente accesibles para los ciudadanos y las empresas y se acepten de forma generalizada en toda la zona del euro», recalcó.