Aunque todo el mundo hablaba muy bien de la beca Erasmus, yo nunca había sentido especial interés por estudiar fuera. Sin embargo, en el último curso de Publicidad y Relaciones Públicas un profesor me recomendó que intentara irme medio curso a Southampton, una ciudad en el sur de Inglaterra a la que habían ido varios alumnos antes y todos regresaban con un nivel académico excelente. Al final la universidad me otorgó la beca y me animé. Excepto por la meteorología, el resto de la experiencia fue insuperable, tanto a nivel profesional como personal. Poner en el currículo que has estudiado parte de la carrera en Inglaterra sigue siendo un importante valor diferencial