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  • Transporte y telecomunicaciones
  • 28/04/2016

Trenes: liberalización, servicio público y subsidios

El PE debate y vota este jueves 28 de abril una serie de medidas para mejorar el sector ferroviario. Estas medidas contemplan aspectos como la interoperabilidad de las redes nacionales y el papel de la agencia sectorial europea



El PE debate y vota este jueves 28 de abril una serie de medidas para mejorar el sector ferroviario. Estas medidas contemplan aspectos como la interoperabilidad de las redes nacionales y el papel de la agencia sectorial europea. Estos cambios deberían allanar el camino hacia una reforma legislativa más amplia que, este mismo año, prepare a las redes nacionales para una posible liberalización, más competencia en las licitaciones públicas y mayores restricciones sobre subsidios públicos ilegales.

El pilar técnico del denominado Cuarto Paquete Ferroviario aborda la seguridad, la interoperabilidad de las redes, y el papel de la agencia sectorial europea. Sus objetivos son simplificar el elevado número de normativas nacionales sobre el sector; facilitar la autorización en el ámbito europeo para comercializar trenes; y reducir las trabas para las compañías que operan en más de un Estado de la UE.

Más adelante, pero este mismo año y en función del acuerdo alcanzado el pasado 19 de abril entre el Parlamento Europeo, la Comisión Europea y el Consejo (institución esta última que reúne a los veintiocho países de la Unión Europea) se prevén nuevas medidas sobre el sector ferroviario si se alcanza un acuerdo definitivo.

Tres son los pilares de esta reforma aún pendiente de ser aprobada por el Parlamento Europeo y cada uno de los Estados miembros de la Unión Europea.

En primer lugar, se liberalizará el mercado del transporte de pasajeros en tren. Las empresas del sector podrán operar en cualquier lugar de la UE sin sufrir restricciones a partir de 2020. Las compañías históricas que han dominado el sector en cada país dejarán de ser la regla. El aumento de la competencia debería traducirse en precios más baratos para los viajeros.

"El mercado queda abierto, aunque ocurra veinte años después que en el sector aéreo", explicó el eurodiputado socialdemócrata italiano David-Maria Sassol. "Ojalá este acuerdo proporcione un fuerte impulso al sector ferroviario europeo", deseó.

En segundo lugar, las empresas ferroviarias competirán para obtener las licitaciones que les permitan ofrecer servicios públicos. A partir de 2023, las empresas del sector tendrán que licitar para encargarse de los contratos de servicio público relativos al transporte de pasajeros en tren. Las autoridades públicas deberían, por tanto, poder seleccionar las mejores ofertas y financiarlas con fondos públicos, para así garantizar a sus ciudadanos un servicio público de transporte de calidad.

"La adjudicación directa seguirá siendo posible, pero sólo cuando las autoridades nacionales garanticen la mejora de los servicios prestados a los viajeros", detalló el eurodiputado popular de Países Bajos Wim van de Camp, ponente parlamentario en materia de licitaciones públicas.

La nueva normativa debería posibilitar la emergencia de modelos de negocio que, como el bajo coste, ofrezcan una relación favorable entre costes y eficacia. "Redundará en beneficio de los viajeros europeos", mantuvo Wim van de Camp.

En tercer lugar, la nueva normativa provocará el eclipse de los subsidios. Los gestores de las infraestructuras y las empresas que gestionen las redes facilitarán un acceso no discriminatorio a los operadores de transporte ferroviario que deseen prestar sus servicios en las redes. El aumento de la transparencia financiera eliminará los subsidios y las ayudas públicas ilegales.

"El acuerdo sobre el mercado ferroviario impulsará la inversión en [...] el tráfico de trenes en Europa, mejorará la prestación de servicios a los viajeros y agilizará la transición hacia un transporte más verde", subrayó la eurodiputada finlandesa Merja Kyllönen, del grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica.

Los Estados de la UE trabajan en la actualidad en la aprobación del acuerdo sobre la vertiente del mercado, lo que también hará el Parlamento Europeo. Las nuevas medidas tendrán luego que ser adoptadas de manera formal por la Eurocámara y el Consejo, institución esta última que reúne a los Gobiernos de los veintiocho países de la Unión Europea. Se prevé que la adopción formal se produzca durante la segunda mitad de 2016.

 

 

Fuente: Europarl

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