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  • Política
  • 14/04/2015

Reunión Ministerial informal en Barcelona con los países de la Vecindad Sur

Durante la inauguración de la Cumbre Ministerial UE-Vecindad Sur en Barcelona, el presidente del Gobierno ha apostado por la cooperación entre las dos orillas del Mediterráneo para gestionar de forma ordenada los flujos migratorios y combatir la amenaza del terrorismo yihadista



Tras afirmar que el Mediterráneo "nos une, no nos separa" y que debemos "cuidarlo conjunta y responsablemente", Mariano Rajoy ha señalado que "solo la puesta en marcha común de proyectos y recursos nos permitirá superar los retos a los que nos enfrentamos ambas orillas", puesto que "está en juego la estabilidad y el bienestar de todos".

El jefe del Ejecutivo ha defendido el valor de la unidad frente a la disgregación en el mundo cambiante en el que vivimos. "La ponderación de lo que tenemos en común frente a lo que nos separa y la reafirmación de nuestros valores comunes" son la base para "avanzar con ilusión en proyectos de futuro en beneficio de todos nuestros compatriotas".

Política Europea de Vecindad

Rajoy ha subrayado que la Política Europea de Vecindad es "una herramienta excelente" que debe ser modernizada y afinada "para que cumpla mejor su función" en un entorno cambiante, caracterizado "por la magnitud tanto de los desafíos como de las oportunidades".

Según ha explicado el presidente del Gobierno, el objetivo de la Cumbre Ministerial de Barcelona es profundizar en las relaciones de amistad y cooperación, "haciéndolas más flexibles y eficaces". Se trata, ha añadido, "de reafirmar el compromiso de Europa con el Mediterráneo y del Mediterráneo con Europa".

Gestión ordenada de los flujos migratorios en el Mediterráneo

El presidente del Gobierno ha afirmado que el Mediterráneo debe enfrentarse a dos grandes retos: la inmigración irregular y el terrorismo yihadista. Con respecto al primero de ellos, Rajoy ha defendido "una gestión ordenada de los flujos migratorios" para acabar con el "desgarrador" drama que provoca miles de víctimas.

Ha agregado que debe aumentar la cooperación al desarrollo, la generación de oportunidades de trabajo y de formación para los más jóvenes en sus países. También es necesario, ha dicho, incrementar las inversiones y el comercio con la región, así como fomentar la inmigración por los cauces legales y el diálogo bilateral y multilateral.

En este sentido, el jefe del Ejecutivo ha señalado que "Europa debe utilizar todos los instrumentos a su alcance para crear un verdadero espacio de prosperidad entre ambas orillas del Mediterráneo" porque "estamos llamados a actuar con mayor compromiso hacia gobiernos y poblaciones que viven momentos de inestabilidad".

Lucha contra el terrorismo yihadista

Después de recordar a las víctimas del terrorismo yihadista, Rajoy ha subrayado que este es el principal reto al que debemos enfrentarnos porque constituye "una amenaza directa para la seguridad de nuestros países, de nuestros ciudadanos". Ha insistido en que no puede aceptarse el "burdo engaño" de hablar del "yihadismo como representante del Islam" porque "el mundo islámico es tan víctima como los demás del azote terrorista".

Rajoy ha explicado que el mejor método para luchar contra el terrorismo yihadista es la cooperación internacional: "Juntos somos más fuertes". Según ha apuntado, esta lucha requiere no solo acciones vinculadas estrictamente con la seguridad, sino que también es necesaria diplomacia preventiva, fomento del diálogo intercultural y control de las fuentes de financiación.

El presidente del Gobierno se ha mostrado convencido de que "el compromiso compartido entre las dos orillas del Mediterráneo nos permitirá derrotar a la barbarie terrorista e impulsar un espacio común de libertad, de estabilidad y de prosperidad".

Barcelona

Al iniciar su intervención, el presidente del Gobierno ha destacado el "profundo simbolismo que tiene Barcelona en la política euromediterránea". Ha recordado que fue esa ciudad la que acogió la Reunión Euromediterránea de Ministros de Asuntos Exteriores, los días 27 y 28 de noviembre de 2005, que dio lugar a la llamada "Declaración de Barcelona".

Durante la inauguración de la Cumbre Ministerial UE-Vecindad Sur, también han intervenido el presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas; el ministro de Asuntos Exteriores de la República de Letonia, que ocupa la Presidencia de turno del Consejo de la UE, Edgars Rinkevics, y la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini.

 

La convocatoria de esta reunión por parte de España es testimonio del papel de liderazgo que nuestro país ejerce en la política hacia el Mediterráneo de la Unión Europea. Se trata de la primera vez desde la Conferencia Ministerial de la Unión por el Mediterráneo en 2008, que se reúnen los ministros de Asuntos Exteriores de la UE con sus socios de la Vecindad Sur. España está convencida de la importancia de promover y reforzar la cooperación entre la Unión Europea y sus vecinos del Sur, especialmente en un contexto de inestabilidad e incertidumbre como el actual.

La reunión de Barcelona ha permitido proyectar un mensaje político de colaboración y de unidad en la búsqueda de soluciones a los retos que compartimos con nuestros vecinos del sur. Ha sido también una ocasión para explorar maneras de aprovechar conjuntamente las oportunidades de desarrollo en ambas orillas del Mediterráneo. La reunión ha tenido también por objeto asegurar que el actual proceso de revisión de la Política Europea de Vecindad cuenta con las aportaciones directas de los Estados del sur del Mediterráneo. 

En esta óptica, la reunión ha proporcionado a los países de la Vecindad Sur un foro en el que expresar sus puntos de vista y plantear sus propuestas en el marco del proceso de consultas lanzado oficialmente el pasado 4 de marzo con la publicación del Documento Conjunto de Consulta de la alta representante y la Comisión "Hacia una nueva Política Europea de Vecindad". De esta forma, la Reunión Ministerial de Barcelona sirve de complemento a la Cumbre de Riga de la Asociación Oriental, que tendrá lugar los días 21 y 22 de mayo y que permitirá a los países del Este participar en el proceso, de modo que todos los socios puedan influir en el resultado de estos trabajos, cuya conclusión está prevista el próximo otoño.

Los países participantes han reafirmado su voluntad de trabajar conjuntamente para crear un espacio de prosperidad y buena vecindad en el Mediterráneo. Se ha planteado la necesidad de profundizar y flexibilizar las relaciones de cooperación entre la Unión y sus vecinos en base a un mejor uso del llamado principio de diferenciación, entendido como la adaptación de las relaciones a las realidades y ambiciones de cada uno de los países concernidos, bajo un enfoque de mutua responsabilidad y co-apropiación, sin cuestionar en cualquier caso la configuración de la Política Europea de Vecindad como una política única y diferenciada de otros procesos.

Ha habido un amplio consenso igualmente en destacar la necesidad de dar a la dimensión mediterránea de la Vecindad la atención que requiere a la vista de las amenazas y desafíos que se ciernen sobre ella.

Durante el almuerzo, al que se unió una representación de la Liga de Estados Árabes, se abordaron otros asuntos de interés mutuo y desafíos compartidos en áreas clave como el comercio, las migraciones, el diálogo intercultural, la lucha antiterrorista o la energía. Los participantes estuvieron de acuerdo en la necesidad de encontrar nuevas fórmulas de cooperación que permitan enfrentarse a estos retos de una manera más eficaz y también aprovechar las oportunidades de crecimiento y de prosperidad compartida que una mayor cooperación euromediterránea traería consigo.​

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