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  • Economía
  • 05/02/2015

Previsiones económicas de invierno: mejoran las perspectivas, pero sigue habiendo riesgos

Se espera que todos los Estados miembros registren crecimiento este año, y aunque la recuperación ha seguido consolidándose en los últimos trimestres, es probable que prosiga la divergencia en los resultados económicos dentro de la Unión Europea, según las previsiones de la Comisión Europea

 

Según las previsiones de invierno de la Comisión Europea, las economías de todos los Estados miembros de la Unión Europea volverán a crecer este año por primera vez desde 2007. Durante este año, en la UE y en la zona del euro se espera un repunte moderado de la actividad económica, que se aceleraría en 2016. En 2015 se prevé un crecimiento del 1,7 % en la UE y del 1,3 % en la zona del euro. En 2016, el crecimiento anual alcanzaría el 2,1 % y el 1,9 %, respectivamente, gracias al reforzamiento de la demanda interna y externa, a una política monetaria muy flexible y a una política presupuestaria globalmente neutra.

Las perspectivas de crecimiento en Europa siguen estando limitadas por un entorno poco propicio para la inversión y por el elevado nivel de desempleo. Sin embargo, desde el otoño una serie de importantes factores han mejorado las perspectivas a corto plazo. La bajada de los precios del petróleo se ha acelerado, el euro se ha depreciado considerablemente, el BCE ha anunciado una expansión cuantitativa y la Comisión Europea ha presentado su Plan de Inversiones para Europa. Se prevé que todos estos factores tengan un efecto positivo sobre el crecimiento.

Valdis Dombrovskis, vicepresidente responsable del Euro y el Diálogo Social, ha declarado: «Europa se encuentra actualmente en un momento crítico. Se dan unas condiciones económicas adecuadas para un crecimiento sostenido y la creación de empleo. Fruto de las difíciles decisiones políticas adoptadas por los gobiernos durante la crisis, están empezando a aparecer los efectos de las reformas. Debemos reforzar el ritmo de las reformas para consolidar la recuperación y garantizar que esta se traduzca en un aumento del poder adquisitivo de los ciudadanos. La Comisión está cumpliendo sus compromisos en tres frentes principales: inversión, reformas estructurales y responsabilidad presupuestaria. La ejecución incumbe ahora a los Estados miembros, y es a este nivel al que se juzgarán nuestros resultados».

Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas, ha declarado: «Las perspectivas económicas de Europa son hoy algo mejores que cuando presentamos nuestras previsiones anteriores. La caída de los precios del petróleo y la devaluación del euro están reactivando favorablemente la economía de la UE. Al mismo tiempo, el Plan de Inversiones para Europa y las importantes decisiones adoptadas recientemente por el Banco Central Europeo contribuirán a crear un marco más propicio para las reformas y para unas políticas presupuestarias inteligentes. No obstante, aún queda mucho por hacer para generar unos puestos de trabajo que siguen sin estar al alcance de millones de europeos».

Crecimiento económico de amplia base

Aunque se espera que todos los Estados miembros registren crecimiento este año, y la recuperación ha seguido consolidándose en los últimos trimestres, es probable que prosiga la divergencia en los resultados económicos dentro de la UE. Ello se debe en parte a que siguen observándose diferencias entre los Estados miembros en lo que se refiere a los avances logrados en el proceso de desapalancamiento de los bancos, del sector público y del sector privado. El efecto positivo de los bajos precios del petróleo sobre el crecimiento también variará en función de la política energética de cada país. Las flexibles condiciones monetarias podrían tener un mayor efecto positivo sobre los países cuyas condiciones de financiación son restrictivas. El respaldo al sector exportador derivado de la depreciación del euro dependerá de la orientación y las pautas de especialización del sector exportador de cada país.En conjunto, para 2015 se prevé una amplia variación de las tasas de crecimiento de los Estados miembros, entre el 0,2 % (Croacia) y el 3,5 % (Irlanda).

Se prevé que la inflación siga disminuyendo antes de volver a aumentar en 2016

Se ha mantenido la tendencia hacia una baja inflación. En la mayoría de los Estados miembros, la inflación pasó a ser temporalmente negativa en diciembre, como consecuencia de la importante caída de los precios de la energía. La inflación se mantendría moderada en 2015, ya que los bajos precios de los productos básicos influyen considerablemente en la cifra global. Se prevé un repunte de la inflación a partir de mediados de 2015 y en 2016, a medida que se intensifique la actividad económica, aumenten los salarios y se reduzca el exceso de capacidad de la economía. En la UE, las previsiones de inflación apuntan a un 0,2 % en 2015 y un 1,4 % en 2016. En la zona del euro, se prevé para este año una disminución de precios, del 0,1 %, mientras que en 2016 volvería a aparecer la inflación (1,3 %).

Aceleración de la creación de empleo, pero disminución lenta del nivel de desempleo

A medida que cobre impulso el crecimiento económico, también lo hará la creación neta de empleo, que se ha acelerado durante el pasado año a partir de un bajo nivel. Se prevé una mejora de los mercados laborales a finales del período cubierto por la previsión. Sin embargo, el crecimiento económico no bastaría para permitir una clara mejora. Para 2015 se prevé que la tasa de desempleo disminuirá al 9,8 % en la UE y el 11,2 % en la zona del euro. Cabe esperar que las reformas del mercado de trabajo emprendidas en los últimos años continúen dando sus frutos y contribuyan a que prosiga la disminución de las tasas de desempleo en 2016.

Los déficits públicos siguen disminuyendo

La reducción de los déficits de las administraciones públicas continúa, pero la estrategia presupuestaria es ahora neutral. Se prevé que las ratios déficits/PIB sigan reduciéndose durante los dos próximos años. En la UE disminuirían del 3,0 % en 2014 al 2,6 % este año y al 2,2 % en 2016. En la zona del euro disminuirían al 2,2 % en 2015 y el 1,9 % en 2016. Para la UE en su conjunto se espera que la ratio deuda/PIB haya alcanzado un máximo en 2014 (88,4 %). Para la zona del euro debería tocar techo este año, en el 94,4 %, para a continuación disminuir.

La incertidumbre ha aumentado

Globalmente ha aumentado la incertidumbre en torno a las actuales perspectivas económicas. Se han intensificado los riesgos de que las previsiones sean excesivamente optimistas, al mismo tiempo que han aparecido factores positivos. Ello es el resultado de las tensiones geopolíticas, del aumento de la inestabilidad del mercado financiero en un contexto de divergencia entre las políticas monetarias aplicadas por las economías más grandes y de la aplicación incompleta de las reformas estructurales. Un periodo prolongado de inflación muy baja o negativa también sería desfavorable para las perspectivas de crecimiento. Por el lado positivo, algunos factores podrían llevar a que fuera superior al previsto el estímulo que representan los bajos precios de la energía para el crecimiento de la economía mundial y de la UE.

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