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  • Política Social
  • 06/10/2015

Pensiones adecuadas: un nuevo informe pide que se adopten medidas que permitan seguir trabajando hasta llegar a la edad de jubilación

Un nuevo informe pone de manifiesto que cabe esperar que los sistemas de pensiones de la UE ofrezcan unas pensiones adecuadas a las futuras generaciones de jubilados

 

Cabe esperar que los sistemas de pensiones europeos también ofrezcan unas pensiones adecuadas a las futuras generaciones de jubilados, a condición de que los Estados miembros apliquen políticas firmes que permitan al máximo número de trabajadores posible seguir trabajando hasta que lleguen a la edad de jubilación legal. Esta es una de las conclusiones principales de un nuevo informe sobre la adecuación de las pensiones. Las políticas de empleo deben dar a los trabajadores de más edad mayores posibilidades de permanecer más tiempo en el mercado laboral. No obstante, los regímenes de pensiones también deben proteger a aquellos que no pueden permanecer en el mercado laboral durante un período lo suficientemente largo para adquirir suficientes derechos de pensión. Las conclusiones del Informe sobre la adecuación de las pensiones de 2015 serán aprobadas hoy por el Consejo de Empleo y Asuntos Sociales.

La Comisaria de Empleo, Asuntos Sociales, Capacidades y Movilidad Laboral, Marianne Thyssen, ha acogido el informe con satisfacción y ha manifestado lo siguiente: «Las últimas reformas de las pensiones se han centrado en garantizar pensiones a una proporción mucho mayor de personas mayores sin desestabilizar las finanzas públicas. Esto solo puede lograrse si se ofrecen a la gran mayoría de las personas suficientes oportunidades para seguir trabajando hasta alcanzar la edad normal de jubilación, que va a aumentar en toda la UE. Nuestra prioridad debe ser invertir lo suficiente en las capacidades y la salud de las personas para permitir que aprovechen tales oportunidades. También debemos ser solidarios con quienes, pudiendo necesitarlas, no pueden contar con prestaciones de desempleo o de invalidez antes de alcanzar la edad de jubilación.»

Según el informe, en el conjunto de la UE las pensiones proporcionan actualmente a la mayoría de la gente una protección suficiente contra la pobreza, así como la seguridad de unos ingresos adecuados durante la vejez. En general, las personas mayores de la Unión Europea disfrutan de un nivel de vida semejante al de la población más joven. Por término medio en la UE, los ingresos medianos disponibles de las personas de 65 o más años se sitúan en el 93 % de los ingresos de los menores de 65. Incluso durante la crisis las personas mayores han estado más protegidas que otros grupos de edad, pero varios Estados miembros aún deben seguir esforzándose por reducir el riesgo de pobreza y garantizar la seguridad de los ingresos durante la vejez.

En los distintos Estados miembros se reflejan diferencias de género persistentes en cuanto a las pensiones y se observa que las mujeres están más expuestas a la pobreza y tienen pensiones más bajas que los hombres, como consecuencia de unos salarios más bajos y de una vida laboral más corta por haberse ocupado de responsabilidades familiares. Las mujeres viven, de media, más tiempo que los hombres y, en consecuencia, tienen más probabilidades de enviudar y acabar viviendo en un hogar unipersonal con una situación más precaria. Por término medio en la UE, las pensiones de las mujeres son un 40 % inferiores a las de los hombres. Las diferencias de género en las pensiones pueden reducirse, pero a menudo será necesario realizar esfuerzos políticos a largo plazo que combinen políticas de igualdad de oportunidades en varios ámbitos antes de que las personas lleguen a la edad de jubilación con cambios en el régimen de pensiones.

En el futuro será cada vez más importante realizar una carrera profesional completa de cuarenta a cuarenta y cinco años de cotización para recibir una pensión digna. En algunos Estados miembros, el mantenimiento de los ingresos futuros tras la jubilación dependerá cada vez más de seguros privados, a través de regímenes de pensión personales o profesionales. Es necesario que los Estados miembros colaboren estrechamente en materia de pensiones complementarias, entre otras cuestiones en las relacionadas con la disponibilidad, la aceptación y la cobertura. Dependiendo de cuáles sean las prácticas nacionales, los interlocutores sociales pueden desempeñar un papel importante al respecto.

Las últimas reformas de las pensiones han atrasado la jubilación y han restringido la salida anticipada del mercado laboral. El éxito de estas reformas dependerá en gran medida de la capacidad de los trabajadores de más edad de seguir trabajando conforme aumenta la edad de jubilación. En 2012 solo aproximadamente la mitad de las jubilaciones se produjeron por haberse cumplido la edad de jubilación. Muchas personas se jubilaron antes por motivos de salud, desempleo y por responsabilidades familiares. Por tanto, será esencial proporcionar a las personas las capacidades necesarias, así como asistencia sanitaria y social, para que mantengan su empleabilidad a medida que envejecen. La Comisión lleva a cabo iniciativas que van en esta dirección, como la reciente Recomendación sobre el desempleo de larga duración, cuyo objetivo es ayudar más a los desempleados de larga duración para que puedan reincorporarse al mercado laboral y no pasen a ser inactivos.

Contexto

El informe trienal sobre la adecuación de las pensiones del Comité de Protección Social de la UE hace un seguimiento, a escala de la UE, de en qué medida las pensiones ofrecen a las personas una renta suficiente en la vejez para protegerlas contra la pobreza y permiten que tengan unas condiciones de vida dignas. El informe evalúa medidas de reforma clave del pasado que estaban destinadas a garantizar unas pensiones adecuadas y financieramente viables, y define otras necesidades de reforma.

El informe complementa las estimaciones realizadas por el Comité de Política Económica en el Informe sobre el envejecimiento de 2015, en el que se evalúan las repercusiones que tendrá el futuro gasto en pensiones en la sostenibilidad de las finanzas públicas.

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