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  • I+d+i y Agenda Digital
  • 23/09/2014

Las previsiones de la actividad de los volcanes, mejoradas gracias a la financiación de la UE

FUTUREVOLC, EVOSS y VUELCO son tres programas en el ámbito de la actividad volcánica financiados con fondos de la UE

 

Es sabido que las erupciones volcánicas son muy difíciles de predecir. En la actualidad, el aumento de la actividad sísmica en el volcán islandés Bárðarbunga y los flujos de lava del cercano Holuhraun, han hecho necesario el seguimiento y análisis de la gran cantidad de datos que se recoge en la región.

Muchos volcanes islandeses están cubiertos por hielo, lo que propicia las erupciones explosivas cargadas de ceniza, como sucedió en el caso del volcán Eyjafjallajökull, en abril de 2010. El Eyjafjallajökull escupió enormes nubes de ceniza por todo el norte de Europa, lo que obligó a las compañías aéreas a anular multitud de vuelos a un coste considerable, trastornando los desplazamientos de diez millones de personas. El coste económico puede evaluarse en hasta 3 900 millones de euros.

Pero esta vez hay una diferencia. Como respuesta a la erupción del Eyjafjallajökull, la UE ha comenzado a financiar la investigación al objeto de intentar lograr unas previsiones más precisas y tempranas. La metodología promovida por estos proyectos se propone proporcionar a las autoridades de protección civil y a determinados grupos comerciales económicamente importantes, tales como las compañías aéreas, más tiempo para reaccionar de forma efectiva, contribuyendo así a la protección de vidas humanas y reduciendo los daños causados a la economía europea.

Un ejemplo es FUTUREVOLC. Desde octubre de 2012, que es cuando empezó a funcionar, los investigadores han implantado detectores de gas volcánico, sensores de infrasonidos, cámaras de alta resolución, sismómetros y sensores de detección del movimiento del suelo en las regiones más activas de Islandia para complementar la red ya existente. Muchos de estos sensores adicionales forman parte de redes móviles, lo que permite desplegarlos en zonas activas y respaldar la red permanente.

Existen nuevos aparatos de seguimiento, tales como sismómetros, que son capaces de detectar movimientos imperceptibles (temblores sísmicos) que pudieran indicar el ascenso de magma hacia la superficie de la tierra, o inundaciones debidas al avance del magma debajo del hielo. Estas inundaciones constituyen una amenaza significativa para los habitantes y las infraestructuras de la zona.

Otros instrumentos (GPS y datos vía satélite) pueden detectar cambios mínimos. En el caso del volcán Bárðarbunga estos medios se han utilizado para estimar el volumen de magma que asciende y penetra la corteza terrestre ya desde una profundidad de 10 km de la superficie.

El proyecto se centra también en observar la erupción una vez que llega a la superficie, por ejemplo realizando mediciones de los gases peligrosos y de la velocidad de la lava. Esta información puede indicar si la actividad volcánica podría evolucionar hacia una erupción similar a la de 2010.

En julio el equipo añadió a la red islandesa ya existente tres cámaras infrarrojas situadas en tierra y destinadas a detectar partículas de silicatos en las cenizas volcánicas. El proyecto ha efectuado también pruebas con un sensor instalado en un avión que pudo detectar ceniza recogida en un volcán islandés y lanzada desde el aire sobre el golfo de Vizcaya. El sensor, que usa cámaras multiespectrales para distinguir los silicatos de las partículas de hielo, detectó la ceniza desde una distancia de 60 km. Si el Bárðarbunga entra en erupción, el equipo podría desplegar el mismo sensor para detectar cualquier posible salida de ceniza.

Al combinarlos con datos meteorológicos y técnicas avanzadas de modelización, los resultados de FUTUREVOLC permitirán perfeccionar la previsión de la dispersión de cenizas, según manifestó el coordinador, Freysteinn Sigmundsson, de la Universidad de Islandia.

Las investigaciones de FUTUREVOLC servirán de base para las actividades del Grupo de Observación de la Tierra (GEO), parte de la contribución europea para un esfuerzo global destinado a mejorar las previsiones sobre la actividad volcánica.

La Comisaria de Investigación, Innovación y Ciencia, Máire Geoghegan-Quinn, manifestó que «la actividad volcánica puede afectar a miles de europeos, tanto si viven cerca de volcanes activos como a muchos kilómetros de distancia. Horizonte 2020, el nuevo programa de investigación de la UE, que cuenta con una dotación de 80 000 millones EUR, seguirá respaldando este tipo de investigación en beneficio de todos los europeos».

Seguimiento por satélite

EVOSS es otro ejemplo de investigación de los volcanes beneficiaria de fondos de la UE. EVOSS ha desarrollado un nuevo sistema basado en satélites que detecta y observa la erupción de volcanes en todo el mundo. La «nube» de servidores informáticos especializados de que dispone el proyecto difunde a continuación los datos en tiempo real a las autoridades de protección civil.

El sistema hace tres tipos de mediciones de las erupciones: las del calor procedente del volcán, las de las cenizas y gases emitidos, y las de los cambios físicos experimentados por la superficie de la tierra. Estos datos pueden ayudar a los científicos a anticipar con más seguridad cómo va a comportarse el volcán posteriormente, por ejemplo si su actividad está aumentando o decreciendo. EVOSS (European Volcano Observatory Space Services, Servicios espaciales europeos de observación de volcanes) está ya operativo en Europa, África y las islas volcánicas de los océanos circundantes.

Avisos a tiempo

Por su lado, el proyecto VUELCO ha realizado un estudio sobre seis volcanes de Europa y de todo el mundo. El estudio ha dado como resultado una base de datos sobre la actividad volcánica, así como mejores modelos de previsión. De forma paralela, el equipo del proyecto está desarrollando maneras de mejorar la comunicación entre los vulcanólogos y las autoridades de protección civil. Lo que se pretende es que las poblaciones locales comprendan las advertencias de carácter científico sobre los volcanes y adopten medidas en consecuencia. Otros proyectos financiados por la UE en el terreno de los volcanes son MED-SUV and MARsite.

Contexto

FUTUREVOLC, que cuenta con una dotación de la UE de 6 millones EUR, reúne a investigadores de 27 universidades, centros de investigación, organismos públicos y empresas de Islandia, Irlanda, Italia, Reino Unido, Suecia, Alemania, Noruega, Suiza, Francia y los Países Bajos. EVOSS recibió financiación por valor de 2,9 millones EUR; agrupaba a participantes de Francia, Bélgica, Italia, Reino Unido, Alemania y los Países Bajos. VUELCO recibió una dotación de 3,5 millones EUR y contó con la participación del Reino Unido, España, Italia, Alemania, México, Jamaica y Ecuador.

Estos proyectos recibieron fondos a cargo del Séptimo Programa Marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico (2007-2013).

El 1 de enero de 2014, la Unión Europea lanzó un nuevo programa de financiación de la investigación y la innovación denominado Horizonte 2020. En los siete años siguientes se invertirán casi 80 000 millones EUR en proyectos de investigación e innovación con el fin de reforzar la competitividad económica europea y ampliar las fronteras del conocimiento humano. El presupuesto de investigación de la UE se destina principalmente a la mejora de la vida cotidiana en áreas tales como la sanidad, el medio ambiente, el transporte, la alimentación y la energía. Existen también asociaciones en los sectores farmacéutico, espacial, automovilístico y de la electrónica para fomentar la inversión del sector privado y promover el crecimiento y el empleo de mano de obra altamente especializada. Horizonte 2020 se centrará aún más en facilitar el paso desde la etapa de concepción de grandes ideas a la de lanzamiento de productos, procedimientos y servicios comercializables.

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