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  • Transporte y telecomunicaciones
  • 28/02/2013

La Comisaria europea , Neelie Kroes, quiere una banda ancha para todos y que la Unión Europea vuelva a liderar el sector inalámbrico

El reciente crecimiento de la transmisión móvil de datos podría continuar, aumentando un 66% cada año – a medida que nos movemos hacia el 4G, la nube y el Internet de los objetos, de modo que pronto el número de dispositivos móviles superará el de personas.

 

 

El sector inalámbrico se enfrenta en el día de hoy a múltiples necesidades. Hemos de ser creativos para responder a las mismas.

Tenemos necesidades derivadas de nuestros objetivos de banda ancha de conseguir que todos los europeos se pasen a la era digital. Las nuevas cifras, publicadas ayer, muestran que el porcentaje de penetración de la banda ancha móvil alcanzó el 47,8% el pasado año: casi una SIM de banda ancha por cada dos europeos. Sin embargo, aún existe un déficit de inversión para poder desplegar y mejorar nuestras redes móviles.

Tenemos necesidades galopantes de los usuarios. El reciente crecimiento de la transmisión móvil de datos podría continuar, aumentando un 66% cada año – a medida que nos movemos hacia el 4G, la nube y el Internet de los objetos, de modo que pronto el número de dispositivos móviles superará el de personas.

Tenemos un imperativo económico. Europa solía liderar el mundo en el sector inalámbrico: nosotros inventamos la norma GSM, dominamos en su día los dispositivos. En cambio, ahora, nos estamos quedando atrás. Adelantados por el Este y el Oeste. Necesitamos urgentemente ponernos al día. Reclamar un sector inalámbrico potente. Cimentar una fuerte industria. Y dar a los ciudadanos las herramientas tecnológicas para acceder a las oportunidades y para crearlas.

No se trata de necesidades sencillas. Yo lo sé porque ustedes me cuentan los retos a los que se enfrentan en nuestro fragmentado mercado.

Retos como el espectro: un recurso de suministro cada vez más corto—cada vez más caro de encontrar, puesto que algunos Estados miembros contemplan las subastas únicamente como vías de obtención de ingresos, en vez de atender al interés público más amplio de los precios de consumo y la inversión en redes. Y dado que los sistemas de asignación son diferentes en cada país, ustedes se enfrentan a un kaleidoscopio de diferentes normas y prácticas en toda la UE.

Retos como las normas muy distintas en materia de planificación y licencias, de modo que lo que resulta fácil en un lugar de Europa, lleva dos años en otro.

Como evaluaciones de seguridad muy diferentes, de modo que algunas autoridades son 100 veces más cautelosas de lo que necesitan ser, retrasando o impidiendo nuevos servicios. Incluso sobre la base de los mismos datos científicos.

Como la incertidumbre sobre si se puede compartir infraestructura, lo que significa una duplicidad suplemen

aria y unos costes de despliegue más elevados.

Como la investigación sin coordinar, de la que es más difícil beneficiarse y que es más dificultoso controlar. Como los mercados que no son lo suficientemente competitivos.

Con toda esta fragmentación, no es extraño que la penetración de la banda ancha móvil oscile tanto a lo largo de Europa: de en torno al 25% en algunos países al 100% en otros.

Todo esto les hace más difícil a ustedes aplicar un enfoque ambicioso y planificar a través de las fronteras. Más difícil amortizar las inversiones rápidamente. Más difícil agrupar servicios en toda Europa o garantizar una calidad de extremo a extremo. Más difícil que los fabricantes piensen en Europa al planificar sus nuevos productos. Más difícil garantizar una cobertura efectiva por las redes más rápidas; todavía más difícil garantizar que lideremos la carrera hacia el 5G.

Todos han visto el acuerdo político sobre el presupuesto de la Unión Europea. La financiación propuesta para el digital Mecanismo «Conectar Europa» se ha reducido en más de 8 000 millones de euros, lo que, en la práctica, no deja suficiente espacio para invertir en banda ancha. Estoy muy decepcionada: el Mecanismo «Conectar Europa» no era sino un instrumento para ayudarnos a alcanzar nuestros objetivos de banda ancha, pera era un instrumento importante, que, además, nos habría devuelto lo invertido, con intereses.

Sigo determinada a conseguir una banda ancha para todos: y, para ello, debemos mejorar el mercado, para que funcione para ustedes en la industria, para que funcione para los consumidores, para que funcione para la economía. Un mercado de las telecomunicaciones europeo más coherente, más integrado y más eficiente, con menor riesgo de los inversores y retribuciones más elevadas a los inversores. Debemos centrarnos en construir ese mercado, de manera que pueda aportar lo que se espera de él.

¿Cómo hacerlo? Soy pragmática, no dogmática. Pero es preciso que todos cambiemos nuestra mentalidad. Ya no podemos pensar solo instrumento por instrumento, interés por interés, país por país.

Ya no podemos ceñirnos a los sistemas heredados, las necesidades del siglo XX, las competencias históricamente asignadas.

Debemos centrarnos en nuestro objetivo, en el imperativo digital y hacer lo necesario para alcanzarlo.

Al igual que los problemas a los que se enfrentan son variados, del mismo modo nuestras soluciones tienen que ser sutiles y estar orientadas a objetivos específicos. Del mismo modo que los problemas a los que hacen frente son transfronterizos, así nuestras soluciones han de ser europeas. Donde haya oportunidades innovadoras, allí debemos nosotros innovar para aprovecharlas.

Para comenzar, si ya se han acordado medidas, estas debemos aplicarlas plenamente. Ya hemos fijado un objetivo para buscar un total de 1200 megahercios (MHz) de espectro para la banda ancha inalámbrica. Sin embargo, como media, los gobiernos nacionales solo han concedido el 65% del espectro que ya hemos armonizado en la EU. Por lo tanto, cuando los Estados miembros no cumplen sus compromisos legales, usaremos plenamente las facultades que nos confiere el Tratado.

Además, ya hemos presentado nuestras ideas acerca del uso compartido del espectro, porque el uso de este precioso recurso exige de nosotros ser más creativos y flexibles.

No obstante, tenemos que ir más allá.

Esto es lo que haremos con nuestro plan de acción inalámbrico. Examinar cómo encontrar más espectro y aproximar sus condiciones de atribución en toda Europa. Pero también deberíamos adoptar cada posible medida para que, para ustedes, sea más fácil invertir y valga la pena hacerlo. Desde analizar las onerosos y dilatorios procedimientos de concesión de licencias que dificultan sus proyectos, hasta nuevas maneras de compartir infraestructura que no limiten su capacidad o los incentivos para innovar y competir.

Nos centraremos en la demanda, considerando holísticamente los nuevos servicios inalámbricos, como los servicios para mejorar nuestro transporte, nuestra sanidad o nuestras ciudades. Imaginen una gama de servicios que use tecnología normalizada, ampliamente disponible en los teléfonos móviles. Como la comunicación de campo próximo, apoyada por soluciones de seguridad comprobadas y fácil facturación. No para crear espacios protegidos, sino como una plataforma de elección y comodidad, a un coste menor.

Los Estados apoyan nuestros objetivos de banda ancha, y muchos de ellos piden activamente un mercado único digital. Nuestras propuestas les ayudarán a alcanzar ambos objetivos.

Con todo, no será políticamente fácil. Porque, al descender a los detalles, aparecerán muchas resistencias: apegarse a la seguridad del status quo, al confort de una práctica largamente asentada, a la exigencia de los derechos adquiridos, tanto en el sector público como el privado.

A largo plazo, sé que perjudicarían nuestra competitividad, dañarían nuestra industria y privarían a los europeos de un mundo de oportunidades en línea. Yo no quiero esto, ustedes no lo quieren. Necesitamos gobiernos que tengan una visión del conjunto en este tema y confío en contar con su apoyo, a la hora de mostrárselo.

Veamos otra vía de mejorar nuestro ecosistema inalámbrico. Es importante desplegar las redes de hoy: pero, ¿qué viene después? Respecto de la nueva norma global y la próxima generación de tecnología, ¿liderará Europa el mundo o simplemente seguirá a otros? ¿Estará a la cabeza de la futura infraestructura de comunicación de ancho de banda ultra-alta ubicua, también conocida como 5G, la industria europea, basada en investigación europea y creadora de puestos de trabajo europeos? ¿O llegarán primero los competidores globales, muchos de los cuales, por cierto, ya están investigando a fondo?

Europa cuenta con los fondos, la voluntad y la experiencia para tener éxito en esta empresa. En el día de hoy hago un llamamiento a la industria de la UE y a otros socios para que se unan a nosotros en una asociación público-privada en este ámbito. Una plataforma abierta que nos ayude a alcanzar nuestro común objetivo de manera más coherente, directa y rápida. El 5G europeo es una oportunidad que no se puede perder para recuperar el liderazgo tecnológico global. Confío en que puedan apoyarnos y unirse a nosotros.

Es importante. Los móviles son importantes para nuestro futuro y le importan a nuestra gente.

Baste contemplar las largas colas para comprar el último artículo. Fíjense en las campañas, profundas y apasionadas, sobre las normas que deberían aplicarse en línea. A la gente le preocupa mucho todo esto – sin embargo, nada de ello tiene importancia sin conexiones de banda ancha: fiables, con capacidad de penetración y rápidas.

No hay, en teoría, ningún límite a la innovación en el sector inalámbrico, pero solo si se aporta el soporte adecuado. Aquí, entre el público, tenemos a un innovador de gran talento, que está aprovechando al máximo este potencial: me gustaría que hablara un poco acerca de lo que ha estado haciendo.

Es un excelente ejemplo de lo que podemos hacer en este campo. Pero el hecho es que, si no aportamos el espectro, las redes, o la tecnología más puntera, esa innovación simplemente no será posible: estaríamos bloqueando las oportunidades del futuro.
Ciertamente, no creo que Javier, que está aquí, ni los ciudadanos de ninguna generación, nos lo perdonarían. [Javier Agüera Reneses, emprendedor Geeksphone sube al escenario].

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