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  • Economía
  • 23/07/2012

La ayuda humanitaria de la Comisión Europea al Cuerno de África

Declaración conjunta de la Comisaria Kristalina Georgieva y el Comisario Andris Piebalgs, un año después de la situación de hambruna en el Cuerno de África

 

 

Hace un año la ONU declaró la situación de hambruna en Somalia del Sur. En aquel momento todo el Cuerno de África estaba gravemente afectado por una importante crisis alimentaria ocasionada por la sequía, los conflictos, los elevados precios de los alimentos y la práctica imposibilidad para las organizaciones humanitarias de llegar a las personas necesitadas de ayuda en Somalia. La desnutrición y las tasas de mortalidad alcanzaron niveles desconocidos, mientras cientos de miles de refugiados cruzaban las fronteras hacia los países vecinos, con frecuencia llegando a los campos de refugiados al borde de la muerte debido al hambre y al agotamiento.

La Comisión Europea y los Estados miembros respondieron a la crisis desde su inicio, aportando una asistencia rápida, generosa y sostenida. A partir de sus programas de larga tradición en el Cuerno de África, la Comisión Europea movilizó un total de 181 millones de euros de nueva financiación de ayuda humanitaria del presupuesto de la UE de 2011, que alcanzó a unos 6,5 millones de personas necesitadas de socorro. A partir de entonces intensificamos considerablemente nuestra asistencia a medida que la crisis se agravaba.

Gracias a la aportación de masiva ayuda internacional y a la disminución de la sequía, hoy en día, la situación general del Cuerno del África es mejor que en cualquier momento del año 2011, pero los retos siguen siendo enormes y no cabe complacencia alguna. Continúa la inseguridad alimentaria. Todavía cerca de 9 millones de personas necesitan ayuda humanitaria.

La irregularidad de las lluvias y el conflicto en Somalia, que periódicamente se extiende a los países vecinos, hacen que la situación pueda fácilmente empeorar de nuevo. En los campos de refugiados, sobre todo en Dadaab en Kenia, la seguridad de los residentes y del personal humanitario se halla cada vez más comprometida. Esta es la razón por la que la Comisión no baja la guardia y sigue prestando una ayuda humanitaria adecuada a la escala de las necesidades sobre el terreno.

En paralelo a nuestra masiva ayuda de emergencia, la Comisión Europea ha aplicado un enfoque a largo plazo con el fin de reducir la escala y la gravedad de dichas crisis en el futuro. Las sequías seguirán afectando al Cuerno de África, pero la hambruna y el hambre deben evitarse, abordando las causas profundas de la inseguridad alimentaria e incrementando la capacidad de resistencia de los países y las personas a los golpes y los perjuicios del cambio climático.

Con este fin, la Comisión Europea ha lanzado recientemente «SHARE (Apoyo a la resistencia en el Cuerno de África)», enfoque que combina la fuerza de su ayuda humanitaria con instrumentos de ayuda al desarrollo para reforzar la capacidad de resistencia del Cuerno de África a futuras crisis. SHARE es una muestra del compromiso a largo plazo de Europa para hacer frente a la inseguridad alimentaria crónica en esta región.

Como parte de SHARE, se están invirtiendo en la actualidad 250 millones de euros para mejorar las vías por las que las personas pueden obtener medios de vida y para prestar servicios públicos esenciales en las zonas más afectadas de la región. Esta es la manera en que Europa presta 'ayuda inteligente' – una ayuda que está adecuadamente focalizada y vincula medidas inmediatas con esfuerzos a largo plazo para que las personas puedan tener una mayor capacidad de resistencia y sean más capaces de ayudarse a sí mismas.

La crisis de hambre en el Cuerno de África se ha llevado muchas vidas y causado sufrimiento a millones de personas. En honor de las víctimas de las crisis, seguiremos haciendo todo cuanto esté en nuestras manos para contribuir a evitar futuras hambrunas en la región. La seguridad alimentaria y el fortalecimiento de la capacidad de resistencia constituyen el eje de nuestra acción en el Cuerno de África y otras regiones que padecen crisis alimentarias crónicas. Trabajaremos con denuedo para que los esfuerzos conjuntos de la UE, la comunidad internacional y las autoridades nacionales lleven a un futuro mejor para las personas que viven en estas zonas vulnerables.

 

Contexto

El Cuerno de África se enfrenta a sequías cada vez más frecuentes e intensas. Al mismo tiempo, a los pueblos y comunidades empobrecidos les resulta cada vez más difícil hacer frente a las sequías y recuperarse de las mismas debido al crecimiento de la población, las mayores presiones sobre los recursos, la inseguridad y la prolongada inestabilidad geopolítica.

La sequía de 2011, declarada la peor en 60 años, causó un daño exacerbado por una inseguridad acentuada y los elevados precios de los alimentos y llevó a una gran crisis humanitaria, que afectó a más de 13 millones de personas en Somalia, Kenia, Etiopía y Yibuti.

La Unión Europea, uno de los donantes humanitarios más importantes del Cuerno de África, aportó 788 millones de euros de ayuda de socorro a la región en 2011. La Comisión Europea ha aportado, ella sola, 181 millones de euros y ha llegado a 6,5 millones de personas. Para 2012, la Comisión ha asignado 132 millones de euros de ayuda humanitaria al Cuerno de África. Los objetivos temáticos de esta ayuda son asistencia alimentaria, nutrición, agua y saneamiento.

Esta ayuda está ayudando a las personas a comprar y transportar alimentos, así como está proporcionando asistencia médica y agua y saneamiento. Además de contribuir a la supervivencia de millones de personas, está también apoyando los primeros pasos del proceso de recuperación, por ejemplo, mediante el suministro de semillas y herramientas, la mejora de la gestión del agua y la repoblación de los rebaños.

Como respuesta a la crisis de 2011 en el Cuerno de África, la Comisión Europea también desarrolló un enfoque dirigido no solo a abordar los problemas inmediatos sobre el terreno, sino también a impulsar la seguridad alimentaria a largo plazo e incrementar la capacidad de la población para hacer frente a futuras sequías. Este enfoque denominado «SHARE -Apoyo a la resistencia en el Cuerno de África» se reforzó a comienzos de 2012 y tiene como objetivo romper el ciclo de crisis mediante el incremento de la capacidad de resistencia de la población y las comunidades locales.

Los proyectos y programas de SHARE abordan, entre otras cosas, la mejora de la gestión de los recursos naturales (tierra, agua, pastos), el desarrollo de la ganadería (salud del ganado, comercio), la agricultura (mejora y adaptación de las prácticas, riego en pequeña escala), actividades alternativas de generación de rentas y la prestación de servicios básicos (agua, saneamiento).

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