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  • I+d+i y Agenda Digital
  • 30/09/2015

Investigadores europeos crean una herramienta de modelización para mejorar la gestión de crisis

Investigadores financiados por la Unión Europea han desarrollado una herramienta de simulación y modelización innovadora que sirve de ayuda para las instancias decisorias dedicadas a la gestión de situaciones de crisis de gran envergadura

 

Los gestores de crisis y los principales responsables políticos se enfrentan asiduamente a situaciones que superan la capacidad de las redes locales de respuesta. Es más, las catástrofes naturales y causadas por el ser humano no entienden de fronteras regionales o nacionales y se extienden de un país a otro creando problemas cuyas consecuencias son difíciles de anticipar. Por todo ello, los políticos han de contar, por un lado, con herramientas que les permitan conocer mejor las consecuencias de las crisis y, por otro, con acceso a conocimientos multiinstitucionales y multinacionales en el momento preciso.

El proyecto CRISMA, financiado con fondos de la Unión Europea, se propuso lograr una herramienta adaptable de simulación en línea capaz de resolver estas necesidades tan acuciantes. Esta herramienta ayuda a que los políticos y aquellos directamente involucrados en la gestión de crisis se preparen para hacer frente a las catástrofes mediante una visualización de situaciones de crisis complejas, las cuales a menudo precisan de la integración de conocimientos suministrados por distintos sectores y conllevan una buena dosis de problemas económicos y éticos.

Resulta también útil en la planificación de infraestructuras y el urbanismo a largo plazo, la optimización de planes operativos de gestión de crisis y el apoyo a la preparación, la ejecución y la evaluación de ejercicios prácticos sobre el terreno. El consorcio del proyecto opina además en que el modelo de simulación podría resultar de utilidad para el sector privado.

El marco de CRISMA se ha diseñado en concreto para que los usuarios finales desarrollen sus propios escenarios de crisis y puedan integrar modelos y herramientas nuevos y anteriores para generar un único sistema de simulación. La adaptabilidad de su arquitectura se debe a la adopción de un método abierto en el que la funcionalidad del marco principal se basa en software de código abierto que puede sustituirse con facilidad en cualquier momento si fuese necesario.

Es más, el marco de CRISMA está diseñado para que pueda adaptarse a las previsibles evoluciones en la tecnología y se ajusta a varios tipos distintos de servicios web. Su diseño modular permite a otros desarrolladores añadir nuevos bloques cuando sea preciso bajo licencias de código abierto o de otra índole en función del modelo de negocio del usuario. Los gestores de crisis y otros responsables políticos tienen así la capacidad de combinar modelos, datos y conocimientos de distintas fuentes para obtener un entendimiento más profundo de las situaciones de crisis.

En el curso del proyecto se crearon varios programas piloto que abarcan varios tipos de crisis, como por ejemplo una tormenta de invierno en el norte de Finlandia, la caída de las defensas costeras en el oeste de Francia, un vertido accidental de un buque portacontenedores en la costa de Israel, un terremoto y un incendio forestal en Italia, y un incidente con riesgos múltiples y numerosas víctimas mortales en Alemania. También se organizaron talleres con usuarios finales para explicar los resultados de los programas piloto y señalar las posibilidades de la herramienta nueva.

La sostenibilidad y la aplicación práctica de los resultados de CRISMA se lograrán poniendo en práctica las recomendaciones de los responsables políticos y expertos externos de alto nivel pertenecientes al comité consultivo del proyecto. El proyecto concluyó de manera oficial a finales de agosto de 2015. En septiembre de 2015 se publicó un informe con los resultados finales de CRISMA y los hitos más destacados se dieron a conocer en el congreso de clausura del proyecto en junio de 2015.

 

 

Fuente: CORDIS

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