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  • I+d+i y Agenda Digital
  • 29/07/2019

Investigadores de toda Europa tendrán aún más oportunidades de utilizar las instalaciones de vanguardia del Centro Común de Investigación

El objetivo del Centro Común de Investigación al poner en marcha esta iniciativa consiste en fomentar la investigación científica y la competitividad y en aumentar la cooperación entre los investigadores europeos

 

A partir de ahora, investigadores de toda Europa tendrán aún más oportunidades de utilizar las instalaciones de vanguardia del Centro Común de Investigación: tras una primera ronda, para la que se recibieron casi cien propuestas admisibles de noventa y dos instituciones de investigación, la iniciativa de acceso abierto pone ahora nuevos laboratorios del servicio interno de ciencia y conocimiento de la Comisión a disposición de científicos externos, que podrán realizar experimentos en materia de soluciones energéticas de cero emisiones y de seguridad nuclear. El objetivo del Centro Común de Investigación al poner en marcha esta iniciativa consiste en fomentar la investigación científica y la competitividad y en aumentar la cooperación entre los investigadores europeos.

Tibor Navracsics, comisario de Educación, Cultura, Juventud y Deporte, y responsable del Centro Común de Investigación, ha declarado: «El Centro Común de Investigación utiliza instalaciones de primer orden financiadas con cargo a los fondos de la Unión para ayudarnos a afrontar los retos más acuciantes de nuestro tiempo, como el cambio climático, la seguridad alimentaria o la seguridad nuclear. Me complace anunciar que estamos esforzándonos todavía más para apoyar a quienes luchan por resolver problemas sociales compartiendo nuestros laboratorios e instalaciones con científicos brillantes de toda Europa».

Desde que el Centro Común de Investigación (JRC) abrió sus instalaciones en 2017, científicos de veintiún países de la Unión y de tres países vecinos han llevado a cabo experimentos en doce de los laboratorios del JRC situados en Geel (Bélgica), Ispra (Italia) y Karlsruhe (Alemania). La iniciativa se amplía ahora a Petten (Países Bajos), sede de los laboratorios del JRC para la investigación en energía y transporte. Se invita a los investigadores de los países de la Unión y los países asociados al programa de investigación de Horizonte 2020 a presentar su propuesta antes del 30 de septiembre.

Más laboratorios disponibles para la realización de experimentos en materia de nuevos combustibles y seguridad nuclear

Petten dispone ahora de dos instalaciones abiertas dedicadas al desarrollo de tecnologías del combustible de hidrógeno: una para la realización de ensayos con un depósito de gas a alta presión y otra para ensayos con pilas de combustible y electrolizadores.

El hidrógeno es uno de los combustibles alternativos más prometedores, ya que no emite dióxido de carbono. No obstante, la tecnología se encuentra todavía en una fase temprana, por lo que es necesario desarrollarla para poder utilizar el hidrógeno como sustituto de los combustibles fósiles convencionales. En Petten, los investigadores llevarán a cabo experimentos con pilas de combustible y depósitos de gas en distintas condiciones ambientales.

Además, el JRC está abriendo dos laboratorios de vanguardia en Karlsruhe diseñados para investigar materiales actínidos. Los elementos actínidos constituyen la espina dorsal de las tecnologías nucleares, como, por ejemplo, la energía, la exploración del espacio o los tratamientos médicos. Los científicos podrán llevar a cabo investigaciones exploratorias para ayudar a desarrollar nuevos equipos o materiales nucleares.

Además, a partir de septiembre, el JRC dará acceso a varias de sus instalaciones europeas de Geel destinadas a la medición de datos en materia de reacción y desintegración nucleares. Este tipo de mediciones contribuyen a una mayor seguridad de los reactores nucleares y del tratamiento de los residuos nucleares, así como a una mejor protección radiológica de los ciudadanos y del medio ambiente.

Contexto

Esta reciente apertura de instalaciones es continuación de una primera y exitosa etapa en la que el JRC ha compartido durante dos años su infraestructura de investigación con doce proyectos ya finalizados y más de treinta que todavía están en curso. Los resultados de los primeros experimentos están ya teniendo efectos.

Por ejemplo, investigadores de los Países Bajos realizaron experimentos en el Laboratorio Europeo para la Evaluación Estructural, en Ispra, utilizando la máquina de ensayo con barra de Hopkinson más grande del mundo. Necesitaban esa máquina para verificar la resistencia de los ladrillos de adobe frente a detonaciones o explosiones. Las estructuras de adobe están presentes en todo el mundo, también en lugares donde existen conflictos militares o que son propensos a desastres naturales. Gracias a los resultados de estos experimentos, los soldados de las misiones de mantenimiento de la paz pueden ahora conocer mejor el grado de protección que pueden ofrecerles los edificios en los que trabajan.

Investigadores nucleares de Rumanía realizaron experimentos en la instalación GELINA del JRC, en Geel, que proporciona un nivel muy elevado de precisión al medir el comportamiento de los neutrones. Dado que los neutrones son un elemento clave en las reacciones nucleares, contar con datos exactos resulta esencial para el éxito de las tecnologías nucleares de vanguardia: desde tratamientos contra el cáncer eficaces y específicos hasta la obtención de energía segura con un mínimo de residuos.

Se ha creado un portal público especializado en el que se ofrece información exhaustiva sobre la iniciativa de Acceso Abierto a la Infraestructura de Investigación del JRC: publicación de convocatorias de propuestas, información sobre las condiciones y los criterios de acceso o el proceso de presentación de propuestas, entre otros. El JRC no obtendrá ningún beneficio derivado de la apertura de sus instalaciones a usuarios externos.

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