Saltar al menú principal
Saltar al contenido
  • Política
  • 19/10/2010

Garantía para los Derechos Fundamentales de la UE

La Carta de Derechos Fundamentales tiene un carácter jurídicamente vinculante desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, el pasado 1 de diciembre de 2009.


La Comisión Europea ha adoptado una estrategia para garantizar que la Carta de Derechos Fundamentales, incluida en el Tratado de Lisboa, se aplica de manera efectiva en toda la Unión Europea.

La estrategia planteada por el Ejecutivo comunitario tiene tres puntos de actuación.

Por una parte, la Comisión verificará que toda la legislación de la Unión respeta los principios que se recogen en la Carta en cada etapa del proceso legislativo, desde los primeros trabajos hasta la aplicación por los Estados miembros.

Por otra, la Comisión también informará a los ciudadanos sobre cuándo puede intervenir en cuestiones relativas a los derechos fundamentales.

Por último, la Comisión publicará un informe anual sobre la aplicación de la Carta de Derechos Fundamentales, para evaluar los avances realizados.


Antecedentes

La Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, fue proclamada el 7 de diciembre de 2000 por los Presidentes del Parlamento Europeo, del Consejo y de la Comisión durante el Consejo Europeo de Niza.

Desde su incorporación al Tratado de Lisboa, la Carta es jurídicamente vinculante, y tiene, por tanto, el mismo valor jurídico de los Tratados. Es decir, que la legislación de la Unión que viole los derechos garantizados en la Carta, podría ser anulada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Compartir

  • Twitter
  • Facebook
  • LinkedIn