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  • Economía
  • 30/05/2011

España recurre la patente unitaria ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea

España quiere impedir con este recurso que se discrimine a la lengua y las empresas españolas. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ya declaró que el sistema de resolución de litigios sobre patentes es incompatible con el Tratado de Lisboa.


El Secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, junto al Ministro de Estado húngaro de Economía, Zoltán Cséfalvay, hoy en el Consejo de Competitividad. (Fotografía: Consejo de la UE)




España ha recurrido hoy ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea la decisión del Consejo de la UE que autoriza una cooperación reforzada para la creación de la patente unitaria. El Gobierno alega que discrimina a España, a la lengua y las empresas españolas violando uno de los valores fundamentales de la Unión Europea que es la no discriminación.

Se insiste en que se ha utilizado el mecanismo de cooperación reforzada para imponer una solución que excluye a España con un mecanismo que, paradójicamente, está pensado para facilitar la integración de los Estados miembros.

España se opone con este recurso ante el Tribunal a que se discrimine a la lengua española frente al uso exclusivo del inglés, francés y alemán (únicas lenguas previstas en el proyecto actual de patente untiaria) y a que se utilice el mecanismo de la cooperación reforzada para evitar su veto.

Así lo ha anunciado el Secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, en el Consejo de Competitividad que tiene lugar hoy en Bruselas. López Garrido declaró que “España entiende que una futura patente europea no se puede fundamentar sobre la discriminación lingüística. El español es una gran lengua europea y las empresas españolas, los innovadores españoles, los patentadores, no pueden verse discriminados por razón de la lengua”.


Los principales argumentos del recurso son:

No se cumplen los requisitos para utilizar un procedimiento de cooperación reforzada porque:

1. Se vulnera el principio de no discriminación: el modelo de patente unitaria propuesto discrimina a las empresas españolas y rompe el mercado interior distorsionando la competencia entre los Estados miembros. Las empresas españolas no tendrán el mismo acceso a los contenidos de las patentes y a la tecnología, lo que anularía la capacidad de inversión en I+D y lastraría la competitividad de las empresas españolas.

- No se utiliza como un último recurso, como exige el Tratado de Lisboa, ya que hay aún posibilidades sin contemplar.

- Se refiere a áreas excluidas de la cooperación reforzada como son el mercado interior y aquellos asuntos que afecten a las empresas, como es el caso.

2. Se utiliza la cooperación reforzada para eludir el cumplimiento de normativa de la UE que exige la unanimidad en esta materia. Se excluye a España con un mecanismo pensado para integrar a los Estados.


España apoya la creación de una patente comunitaria pero que fomente la innovación y la competitividad de las empresas, con eficiencia de costes, que garantice la seguridad jurídica y que no discrimine a ningún Estado miembro.

En esa línea, y tal y como ha señalado el Secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, “España seguirá trabajando para lograr un acuerdo unánime sobre una patente de la Unión Europea”, ya que permitirá aumentar la competitividad, y fomentará la innovación de las empresas europeas”, pero” con un régimen lingüístico que no discrimine al español respecto al inglés, el francés y el alemán”.


Antecedentes

El 30 de junio de 2010, el último día de la Presidencia española del Consejo de la Unión Europea, la Comisión Europea presentó una propuesta de reglamento lingüístico sobre la patente unitaria basada única y exclusivamente en tres lenguas: inglés, francés y alemán. Esta propuesta de la Comisión estaba basada en la coincidencia con el régimen contemplado en el Convenio de Múnich de 1973, pero no tuvo en cuenta otras propuestas alternativas, como el sistema “1+1”.

El pasado 8 de marzo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó que el sistema jurisdiccional propuesto para la patente europea no se adaptaba al Derecho Comunitario y que por tanto, era incompatible con el Tratado de Lisboa, dando así la razón a España. Así, con este criterio del Tribunal, la Comisión Europea se ve obligada a elaborar una nueva fórmula alternativa para el llamado “Sistema Unificado de Resolución de Litigios”.

La Presidencia belga de la Unión Europea amenazó con que si no se aceptaba la propuesta trilingüe de la Comisión, la patente unitaria debería instrumentalizarse a través de la figura de la cooperación reforzada. Finalmente, el Consejo de Competitividad de 10 de marzo de 2011, aprobó una Decisión del Consejo que autorizó una cooperación reforzada sobre la patente unitaria.

España, con el apoyo de Italia, se ha opuesto rotundamente a la propuesta de patente europea con un régimen lingüístico que discrimine a otras lenguas, y ha defendido que la adopción del reglamento comunitario sobre la patente mediante el sistema de cooperación reforzada, atenta contra el Tratado de Lisboa, que establece la igualdad de todos los ciudadanos europeos ante el Derecho de la UE.

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