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  • Justicia y asuntos de interior
  • 03/10/2017

El PE pide medidas para evitar ciberataques y el abuso sexual en línea

​La UE debe hacer más ante el riesgo de ataques a infraestructuras críticas y de interferencia en los procesos democráticos. Más recursos y cooperación para luchar contra las redes organizadas de delincuentes sexuales.

 

El 80% de las empresas europeas han sufrido al menos un incidente relacionado con la seguridad cibernética.

La UE debe invertir más en seguridad cibernética para evitar ataques contra infraestructuras esenciales y que buscan desestabilizar las sociedades democráticas.

Debido a la naturaleza transfronteriza de la ciberdelincuencia, es fundamental impulsar el intercambio de información entre las autoridades policiales y judiciales y los expertos en el ámbito de la ciberdelincuencia para llevar a cabo investigaciones eficaces en el ciberespacio y garantizar la obtención de obtener de pruebas, señala  el Parlamento en una resolución aprobada el martes.

Los eurodiputados lamentan que las medidas preventivas adoptadas por particulares, administraciones y las empresas “siguen siendo inadecuadas” debido, en particular, a la falta de conocimientos y recursos.

También destacan la vulnerabilidad de la Unión Europea, sus instituciones, los Gobiernos y Parlamentos nacionales, las empresas y redes informáticas ante sofisticados ataques orquestados por organizaciones delictivas o grupos terroristas o patrocinados por otros estados. Y condenan toda interferencia acometida o dirigida por un país extranjero o por sus agentes con el fin de perturbar el proceso democrático en otro país.

Entre otras propuestas, el Parlamento plantea:

- mejorar los intercambios de información a través de Eurojust, Europol y ENISA.

- dotar a Europol y Eurojust de los “recursos apropiados” para acelerar la detección, análisis y remisión de material sobre abuso infantil y mejorar la identificación de las víctimas.

- asegurar que los contenidos ilícitos en línea sean eliminados sin demora, con las debidas garantías procesales, o que se bloquee el acceso a los mismos desde territorio de la Unión cuando dicha eliminación no sea posible.

- invertir en educación para solucionar la falta de profesionales informáticos cualificados en el sector de la ciberseguridad.

- promocionar el uso de herramientas como el cifrado y otros instrumentos de anonimización.

- dedicar fondos de la UE a investigación en materia de seguridad informática basada en software libre y de fuente abierta.

 -campañas de sensibilización para asegurar que menores, administraciones públicas, operadores de redes y empresas sepan cómo preservar su seguridad en línea.

- crear equipos a los que tanto empresas como consumidores puedan denunciar incidentes relacionados con la ciberseguridad y establecer bases de datos para registrar todo tipo de ciberdelitos.

- asegurar que las fuerzas de seguridad pueden acceder a información relevante, como quién es el usuario exacto de una dirección IP en el contexto de una investigación criminal.
alentar a la comunidad de expertos informáticos al “hackeo ético” y a denunciar contenidos ilegales, como el material de abuso sexual infantil.

- actualizar el marco jurídico europeo en materia de ciberdelincuencia, incluidas reglas armonizadas para determinar la localización a efectos legales de los prestadores de servicios en línea.
 
La resolución no legislativa salió adelante con 603 votos a favor, 27 en contra y 39 abstenciones.

Elissavet Vozemberg-Vrionidi (EPP, Grecia) ponente del texto, subrayó que “la lucha contra la ciberdelincuencia no es una tarea fácil. A menudo, los delincuentes nos sacan ventaja. Debemos centrarnos en la prevención, el intercambio de datos, compartir experiencias entre Estados miembros, autoridades judiciales y fuerzas de seguridad y facilitar la recopilación de pruebas, siempre desde el respeto a los derecho humanos”.

Otros datos

En torno al 80% de las empresas europeas han sufrido al menos un incidente relacionado con la seguridad cibernética, aunque la mayoría de las veces no se detectan o denuncian. Los eurodiputados recuerdan el ataque global de mayo de 2017, WannaCry, que afectó a miles de ordenadores en casi cien países, con el servicio británico de salud como su víctima más relevante.

 

Fuente: Europarl

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