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  • Industria
  • 18/04/2018

El Consejo adopta su posición sobre un nuevo marco jurídico contra la competencia desleal

Este paso despeja el camino para la aprobación definitiva del texto por el Parlamento Europeo en las próximas semanas

 

El Consejo ha adoptado hoy su posición sobre el Reglamento que moderniza los instrumentos de defensa comercial de la Unión Europea, tras el acuerdo político alcanzado con el Parlamento Europeo en diciembre de 2017. Este paso despeja el camino para la aprobación definitiva del texto por el Parlamento en las próximas semanas.

El Reglamento modifica el marco jurídico vigente, que permite la imposición de aranceles más elevados a las importaciones objeto de dumping o subvenciones a fin de mejorar la protección de los productores de la UE frente a los perjuicios causados por la competencia desleal. El nuevo Reglamento hace que los instrumentos de defensa comercial de la UE sean más previsibles, transparentes y accesibles, en particular para las pequeñas y medianas empresas (pymes).

«La adopción de estos nuevos instrumentos de defensa comercial resulta particularmente oportuna. Frente a las presiones proteccionistas y a las amenazas crecientes a los valores y principios del sistema comercial basado en normas, para la UE tiene una importancia primordial disponer de los instrumentos adecuados, al tiempo que se apoya el comercio libre y justo», ha declarado Emil Karanikolov, ministro responsable de asuntos de comercio de Bulgaria, país que ocupa actualmente la Presidencia del Consejo.

El Reglamento propuesto servirá para:

- incrementar la transparencia y la previsibilidad de las medidas provisionales contra el dumping y los subsidios. Esto incluye un periodo de comunicación previa de tres semanas una vez se ha hecho pública la información, durante el cual no se aplicarán derechos provisionales, así como otras redes de seguridad en relación con el almacenamiento;

- permitir que se acometan investigaciones sin que medie una solicitud oficial del sector cuando exista la amenaza de represalias por parte de terceros países;

- permitir que los sindicatos presenten reclamaciones junto a las empresas del sector y sean partes interesadas en los procedimientos;

- reducir el periodo normal de investigación a siete meses, con un periodo máximo de ocho meses. Los derechos definitivos se deberán imponer en un plazo de catorce meses;

- permitir la imposición de unos derechos más elevados cuando haya distorsiones en relación con las materias primas y cuando estas materias primas, incluida la energía, representen, individualmente, más del 17 % de los ingresos. Esto permitiría una adaptación del nivel de los derechos impuestos en virtud de la «regla del derecho inferior» si ello redunda en beneficio de la UE. La imposición de unos derechos más elevados incluirá un objetivo de beneficio fijado en un mínimo de 6 %;

- permitir que se reembolsen a los importadores los derechos percibidos durante una investigación de reconsideración por expiración en los casos en los que las medidas de defensa comercial no se mantengan;

- tener en cuenta las normas sociales y medioambientales al evaluar la aceptabilidad de una empresa y al establecer el margen de eliminación de perjuicio.
La posición del Consejo se aprobó por mayoría cualificada, con la abstención de Irlanda y Suecia y el voto en contra del Reino Unido. Está previsto que el Parlamento Europeo vote en sesión plenaria sobre el texto final del Reglamento, con lo que concluiría el procedimiento legislativo en segunda lectura.

La firma formal del Reglamento está prevista para finales de mayo en Estrasburgo. El Reglamento deberá publicarse en el Diario Oficial poco después.

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