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  • Economía
  • 31/01/2012

El avance de la zona Euro, shifting gears.

La estrategia general de lucha contra la crisis de los países miembros de la zona euro ha encontrado el respaldo que necesitaba en el Consejo Europeo del 30 de enero de 2012 para seguir avanzando en las recetas necesarias para fortalecer la moneda única y asegurar el crecimiento económico sostenible de la eurozona.




Dejando a un lado las corrientes euroescépticas a las que ya nos tienen acostumbrados los actuales ejecutivos del Reino Unido y la República Checa, veinticinco es el número de jefes de Estado y de Gobierno que han acordado el ya definitivo Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en la Unión Económica y Monetaria que se firmará el próximo mes de marzo y podría entrar en vigor el 1 de enero de 2013.

Queda así consagrada la conocida como regla de oro dónde “la posición presupuestaria de los Gobiernos será equilibrada o de superávit”, permitiendo un déficit máximo del 0,5% del PIB. Norma que España ya introdujo en la Constitución el pasado año.

La disciplina fiscal torna imperativo constitucional y su incumplimiento podrá ser llevado ante el Tribunal de Justicia a través de un procedimiento aún por confirmar. Se supera así la condición sine qua non  Alemania no aceptaría un papel más relevante del Banco Central Europeo y aumentar la cuantía del fondo de rescate para los países con dificultades. Todo un avance en integración presupuestaria y económica más estrecha e irrevocable para la gobernanza económica de la zona euro y la imagen a proyectar en los mercados.

Así mismo el Tratado Constitutivo del Mecanismo Europeo de Estabilidad queda listo para la firma y su entrada en vigor previsiblemente el próximo julio. Marzo será el mes en el que se evalúe la adecuación de los recursos disponibles en virtud de la Facilidad Europea de Estabilización Financiera (FEEF) y del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), este último, podría elevar su capacidad desde los 500.000 millones actuales a los 750.000 millones.

El nuevo Tratado Intergubernamental arroja nueva luz sobre el proceso de integración y construcción europea. Por un lado crecerá la presencia en las cumbres de los ocho países que se adhieren al Tratado sin tener el euro como divisa y por otro lado, la asistencia financiera del MEDE solo llegará a aquellos países signatarios del Tratado.

En el tablero de juego queda ahora cuál será el calendario para acortar el déficit de los estados miembros, aspecto fundamental para España que debe rebajar al 4,4% del PIB el déficit este año desde más del 8% con el que se cerró el año pasado (supondría  en torno a 40.000 millones de euros). Otro aspecto fundamental como ha señalado el secretario de Estado para la Unión Europea, Íñigo Méndez de Vigo, es la asignación de los fondos europeos disponibles en la Unión Europea para reinvertir en medidas que estimulen el empleo y el crecimiento, fondos que superarán los 100.000 millones de euros.

En cuanto al país heleno, la necesidad de elevar el montante de las ayudas a Grecia que se eleva ahora a 130.000 millones de euros está aún pendiente en el calendario europeo. A ello se suma las últimas rebajas de calificación crediticia y la incertidumbre respecto a la participación del sector financiero en la reestructuración de Grecia.

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