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  • I+d+i y Agenda Digital
  • 13/01/2017

Delvaux propone normas europeas para la robótica y un seguro obligatorio para los modelos grandes

La UE debería contar con un marco legal común para la industria de la robótica y un seguro obligatorio para los modelos más grandes, según la eurodiputada Mady Delvaux

 

La UE debería contar con un marco legal común para la industria de la robótica y un seguro obligatorio para los modelos más grandes, según la eurodiputada Mady Delvaux, autora de un informe que ha aprobado este jueves la comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento. La socialdemócrata luxemburguesa explica en una entrevista que convendría regular este creciente mercado para resolver cuestiones éticas, de seguridad o de responsabilidad en caso de accidente.

El creciente uso de drones y otros mecanismos robotizados en medicina, agricultura o conducción plantea nuevas cuestiones que aún no tienen respuesta a escala europea. ¿Quién debe responder ante hipotéticos accidentes? ¿Dónde están los límites éticos en su utilización? La eurodiputada Delvaux cree que la UE necesita una base legal común para seguir siendo líder en la industria de la robótica, que ya cuenta con 1,7 millones de ejemplares en todo el mundo. En su informe insta a la Comisión Europea a presentar una propuesta legislativa en este sentido.

¿A qué tipo de robots se refiere su informe?

No estamos hablando de armas. Se trata de máquinas equipadas con sensores e interconectadas para recabar datos. La nueva generación de robots será cada vez más autodidacta. Los más prestigiosos son los coches autónomos. Drones, robots industriales, robots de asistencia o de entretenimiento...

En caso de accidente ¿quién deber asumir la responsabilidad?

Tenemos dos opciones. Si se aplica de forma estricta el principio de responsabilidad, el fabricante es el mejor situado para limitar cualquier daño potencial. Luego podrá pedir responsabilidades a sus proveedores.

La otra opción es un enfoque de evaluación de riesgo para el que se tienen que realizar pruebas previas y un sistema de compensación  al que contribuyan las distintas partes implicadas. También proponemos que exista un seguro obligatorio, al menos para los robots grandes.

¿Por qué ha decidido el Parlamento tomar la iniciativa?

Deberíamos contar con principios europeos y con un marco legal común antes de que cada Estado miembro aplique su propia norma. La estandarización interesa al propio mercado porque Europa es líder en robótica, pero si quiere seguir siéndolo, necesitamos tener normas comunes para la industria.

Sobre la responsabilidad, los consumidores necesitan estar seguros de que estarán cubiertos por un seguro si sufren cualquier daño. La cuestión clave es la seguridad y la protección de datos. Los robots no pueden funcionar sin un intercambio de datos, así que también hay que ver quién tiene acceso a estos datos.

Los mecanismos robotizados pueden ayudar a crear empleos en determinados sectores pero también pueden destruirlos. ¿Cómo se puede hacer frente a este problema?

Este es el mayor reto para nuestra sociedad y para nuestros sistemas educativos. No sabemos qué pasará. Creo que siempre habrá puestos de trabajo poco cualificados. Los robots no sustituirán a los humanos. Habrá una cooperación entre ambos. Pedimos a la Comisión que observe la evolución, qué tipo de tareas serán asumidas por los robots. Trabajos pesados, por ejemplo, como transportar objetos pesados o realizar tareas peligrosas. Tenemos que analizar lo que está ocurriendo y luego estar preparados para cualquier escenario.

¿Qué estatus legal debería concederse a los robots?

Cuando los robots autodidactas sean una realidad, necesitaremos diferentes soluciones y pedimos a la Comisión que estudie opciones. Se les podría conceder una especie de “personalidad electrónica” limitada, al menos en materia de compensaciones. Algo similar a lo que ocurre ahora con las compañías, pero no se trata de algo inmediato. Lo que necesitamos ahora es crear un marco legal para los robots que están ahora en el mercado o para los que estarán en el mercado en los próximos 10 o 15 años

 

Fuente: Europarl

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