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  • Juventud
  • 19/09/2019

Cuerpo Europeo de Solidaridad: 3 años después

Desde entonces, más de 161 000 jóvenes de entre 18 y 30 años han firmado su adhesión a ese Cuerpo, una iniciativa que ha cambiado la vida de muchas personas

 

El 14 de septiembre se celebró el tercer aniversario del anuncio del presidente Juncker, en su discurso sobre el estado de la Unión de 2016, de la creación de un cuerpo europeo de solidaridad que brindara a los jóvenes la oportunidad de participar en una amplia gama de actividades solidarias en toda la Unión.

Desde entonces, más de 161 000 jóvenes de entre 18 y 30 años han firmado su adhesión a ese Cuerpo, una iniciativa que ha cambiado la vida de muchas personas. Si bien la mayoría de las actividades financiadas brindan la oportunidad de realizar actividades de voluntariado (individualmente o en equipo), los jóvenes también pueden beneficiarse de períodos de prácticas y de empleo. Además, los propios jóvenes pueden poner en marcha proyectos de solidaridad en los que inicien, desarrollen y gestionen actividades que contribuyan a realizar un cambio positivo en sus comunidades, al tiempo que viven en el extranjero y adquieren valiosas capacidades.

Tibor Navracsics, comisario de Educación, Cultura, Juventud y Deporte, ha declarado: «En los últimos 3 años hemos avanzado mucho. En un tiempo récord, hemos puesto en marcha un nuevo programa que permite a los jóvenes y a las organizaciones ayudar a los demás, contribuyendo a crear una sociedad más unida y empática. Me llena de orgullo ver a tantos jóvenes deseando implicarse y participar en proyectos sobre el terreno. Su entusiasmo es una auténtica fuente de inspiración. Este es el motivo por el cual he propuesto que se amplíe y potencie el Cuerpo Europeo de Solidaridad después de 2020».

La inclusión es uno de los temas más comunes que abordan los proyectos del Cuerpo Europeo de Solidaridad, pero no el único. Otros temas son el trabajo juvenil, el cambio climático, el desarrollo comunitario, la ciudadanía, la educación o la cultura. Se espera que en los próximos meses y años se creen decenas de miles de oportunidades más en estos ámbitos. Por otro lado, una de cada tres oportunidades financiadas por el Cuerpo Europeo de Solidaridad está reservada a jóvenes con menos oportunidades que afrontan obstáculos como discapacidades o problemas de aprendizaje u obstáculos económicos, sociales o geográficos.

Por ejemplo, en Letonia, un proyecto bautizado «Un lugar especial para gente especial» promueve la integración de jóvenes con discapacidad en el mercado de trabajo empleándolos e implicándolos en todas las actividades de un café que sigue el modelo de empresa social en Riga. En Grecia, hay voluntarios que ayudan a proteger el bosque de Xylokastro y Derveni regando y plantando árboles y limpiando los caminos forestales. Por último, en Suecia, a través de un proyecto que busca concienciar sobre el clima, los voluntarios se informan sobre el cambio climático y la biodiversidad ayudando en el jardín ecológico y la ecoaldea y participando en actividades de divulgación. Un ejemplo de proyecto iniciado por los propios voluntarios es el de Lituania, donde cinco participantes procedentes de un centro de jóvenes con discapacidad crearon su propio proyecto, el Café de la Solidaridad, lo que les ha permitido entablar nuevas amistades y establecer conexiones personales con su comunidad.

Contexto

En su discurso sobre el estado de la Unión de septiembre de 2016, el presidente Juncker anunció la creación de un cuerpo europeo de solidaridad que brindara a los jóvenes europeos oportunidades para participar en actividades solidarias y contribuir a la sociedad en el marco de la estrategia más amplia de la Comisión de invertir en los jóvenes. El Cuerpo Europeo de Solidaridad es la respuesta al interés real de participar en proyectos sociales mostrado por los jóvenes. En una encuesta del Eurobarómetro publicada en la primavera de 2019, más de la mitad de los jóvenes encuestados afirmaron haber participado en actividades de voluntariado o proyectos comunitarios locales, y tres de cada cuatro, haber participado en movimientos o actividades de voluntariado organizados.

Apenas 3 meses después del anuncio del presidente Juncker, el 7 de diciembre de 2016 se puso en marcha el Cuerpo Europeo de Solidaridad, con el objetivo de llegar a una participación de 100 000 jóvenes para finales de 2020. Durante la fase inicial, se movilizaron 8 programas diferentes de financiación de la Unión para ofrecer oportunidades de voluntariado, prácticas o empleo.

El 30 de mayo de 2017, la Comisión Europea presentó una propuesta para dotar al Cuerpo Europeo de Solidaridad de una única base jurídica, de su propio mecanismo de financiación y de un conjunto más amplio de actividades de solidaridad. El nuevo Reglamento entró en vigor el 5 de octubre de 2018; además, el Cuerpo cuenta con su propio presupuesto, de 375,6 millones de euros, hasta 2020.

Las primeras convocatorias de propuestas se pusieron en marcha en agosto y noviembre de 2018 y dieron lugar a la creación de 20 000 nuevas oportunidades. En la actualidad hay abierta otra convocatoria de propuestas, que se espera genere otras 7 000 oportunidades y cuyo plazo para la presentación de solicitudes finaliza el 1 de octubre de 2019. En esta convocatoria se invita a las organizaciones que cuentan con un sello de calidad a solicitar ayudas y poner en marcha proyectos para que los jóvenes participen en actividades de voluntariado, trabajen o realicen períodos de prácticas. También pueden presentar candidaturas grupos de jóvenes para gestionar sus propios proyectos de solidaridad. Los jóvenes interesados en participar en un proyecto financiado pueden inscribirse directamente en el Portal del Cuerpo Europeo de Solidaridad.

El 11 de junio de 2018, la Comisión presentó su propuesta relativa al Cuerpo Europeo de Solidaridad en el marco del próximo presupuesto de la Unión a largo plazo para el período 2021-2027, con una asignación de 1 260 millones de euros, con el fin de que alrededor de 350 000 jóvenes puedan participar en actividades de solidaridad durante 7 años.

 

Fuente: Comisión Europea

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