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  • Educación
  • 07/05/2014

A pesar de las ventajas que presenta la formación de aprendices, es un sistema infrautilizado

​Algunos Estados miembros de la Unión Europea están trabajando para reforzar la formación de aprendices. Alemania, Grecia, España, Letonia, Portugal y Eslovaquia firmaron un acuerdo en este sentido en 2012

 

Para reducir la elevada tasa de desempleo entre los jóvenes, hay países que buscan ayuda en las soluciones aplicadas por otros. En países como Alemania, los Países Bajos y Austria, la tasa de desempleo juvenil ha permanecido relativamente baja. Esto se ha atribuido en parte a sus sistemas de formación de aprendices o «sistemas duales» que, en consecuencia, han despertado un interés creciente.

Se considera que las ventajas de la formación de aprendices y otros tipos de aprendizaje en el trabajo se derivan de la combinación del aprendizaje con la experiencia laboral. Pueden proporcionar a jóvenes y adultos las capacidades que los empresarios necesitan y, de ese modo, facilitar la transición entre la escuela u otro tipo de educación y el mundo laboral. Los sistemas de formación profesional también refuerzan la cooperación entre los gobiernos, los interlocutores sociales, las empresas y las instituciones de educación.

Pero a pesar de todas sus ventajas, la formación de aprendices, como la educación y formación profesional (EFP) en general, parecen tener un problema de imagen, al menos en algunos países. El Eurobarómetro de 2011 reflejó que más del 70 % de los jóvenes consideraban que la EFP es útil para encontrar trabajo, pero un 38 % veía poco atractivos los trabajos y las carreras profesionales asociados a la EFP. Es necesario ampliar las plazas de formación de aprendices en sectores y ocupaciones como las TIC, las ventas, la asistencia sanitaria y las energías renovables, que llevan asociada la imagen de trabajos atractivos y carreras profesionales prometedoras.

El desarrollo de la formación de aprendices depende en gran parte de las empresas. Los empresarios que adoptan este sistema subrayan sus ventajas y lo consideran una inversión en el futuro. No obstante, son pocas las empresas europeas que ofrecen puestos de formación. En 2010, una media del 25 % de las empresas con 10 o más empleados ofrecieron formación de aprendices (esta cifra es notablemente menor en muchos Estados miembros).

Algunos Estados miembros están trabajando para reforzar la formación de aprendices. Alemania, Grecia, España, Letonia, Portugal y Eslovaquia firmaron un acuerdo en este sentido en 2012. Asimismo, la Comisión Europea puso en marcha en julio de 2013 la Alianza Europea para la Formación de Aprendices. Y en mayo de 2014, el Cedefop (Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional), con sede en Tesalónica (Grecia), organiza, con la Comisión Europea, una conferencia europea sobre la formación de aprendices, que reunirá a países que buscan asesoramiento y ejemplos de buenas prácticas en esta materia.

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