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De la CECA a la CEE

El germen del a Europa comunitaria se remonta al final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), cuando el 9 de mayo de 1950, el Ministro de Asuntos Exteriores francés, Robert Schuman, con la colaboración de Jean Monnet, presentó un nuevo plan de recuperación económica:, la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA).

Pero la “declaración Schuman” iba más allá de la recuperación económica a partir de la puesta en común de las decisiones en el ámbito de la producción de carbón y acero, ya que; la declaración era también una llamada a la reconciliación entre los Estados europeos.

El 18 de abril de 1951, se firmó en la capital francesa el Tratado de París, por el que se creó la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA). Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo, los “seis Estados fundadores”, ponían la primera piedra de la construcción del proyecto comunitario.

El éxito de la CECA, fomentó el impulso de nuevas perspectivas y ámbitos de integración, y los Estados fundadores decidieron continuar dando un paso más. El 25 de marzo de 1957, se firmó uno de los Tratados más importantes en la Historia de la Unión Europea: el Tratado de Roma, constitutivo de la Comunidad Económica Europea (CEE), y de la Comunidad Europea de la Energía Atómica (EURATOM).

El objetivo de la CEE era ambicioso, pero no inalcanzable,:y estaba orientado a lograr una unión aduanera y un mercado común en el que estuvieroan garantizadas cuatro libertades fundamentales: la libre circulación de personas, servicios, capitales y mercancías.

Sólo tres años después de la firma del Tratado de Roma, comenzaron a desarrollarse las primeras políticas europeas, como la Política Agrícola Común (PAC),  (una de las más importantes en el seno comunitario), y las políticas regional, medioambiental y social.

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